XOJA'. El principio del renacimiento.
XOJA’
El
principio del renacimiento.
Prologo
PRINCIPIO
PRINCIPIO
Un
ciclo comienza con un final, para despertar en un nuevo amanecer, que es el
reflejo de un nuevo tiempo, para alegrar nuestro rostro, tomar nuestra
entendimiento, donde destila la ciencia, la sabiduría y la inteligencia por un
buen vivir.
Tomando
el aire un fuerte impulso, para gritar nuestros sentimientos de alegría,
tristeza, enojo y frustraciones, porque fuimos, somos y seremos.
Un
nuevo comienzo, para desgranar la semilla de la sabiduría, que abre camino por
nuestros valles, tomando agua en nuestro arroyos, arrastrando estrellas de
oportunidades, para levantar nuestras alas, sobre la fuente de nuestra vida,
que nos da la oportunidad de volver a soñar.
Un
sueño del norte, que viene del sur, que pinta el oriente con el occidente, con
nuestra mirada fija en nuestro pasado, es un remolido de piedras, que pintan
hojas, que truenan en su caída sobre las flores del campo, escribiendo melodías
que inspiran el alma. Música del bienestar, que vuela junto con nuestro
espíritu, porque amamos la libertad sobre las alas de las aves, que surcan el
cielo con granos de frijol, que trazan piedras de polvo, para decorar el
infinito con nuestros pensamientos de abundancia.
Una
abundancia que viene de nuestro pasado, que fue creado bajo los principios del
futuro, porque no hay ley, son tiempo y espacio, sobre todas las cosas, obra
creada para el bienestar colectivo, escrita por nuestro Bija’ y Baja’, que se
decoraron sobre nuestros Unbe’, Arbe’ y Eqbe’, para iniciar de nuevo nuestro
camino, para contribuir a este mundo de sueños irrealizados, sobre lo que
Creemos, Pensamos, Hablamos, Somos, también de nuestro Entorno, de lo que
usamos y de nuestro límites. Para despertar el nuevo tiempo, sentados en el
valle de las provisiones, donde está el principio y fin de todo.
Estamos
listos para ser lo que fuimos, somos y seremos, levantando nuestras manos,
abriendo nuestra boca, para decir GRACIAS:
Capítulo
I.
Fixa’…
Creemos
Los
números, para descifrar los pensamientos y los tiempos del creador, sin calculo
no hay respuesta y lógica, para escribir nuestra historia, aunque nos sabemos
en donde estamos parados, aunque creemos que en nuestra esencia esta la
respuesta de todo.
Sin
duda en aquel momento, cuando despertaron de nuevo, en aquella puerta de madera,
al sentir el soplo del aire, que se filtraba en aquel orificio pequeño,
pudieron sin duda sentir, que la presencia del tiempo, había roto la cadenas de
lo perpetuo, un momento de transición, para decir que hacer, ante tal
situación, volver o no volver, ante una misterio tiempo, que no perdona, porque
todo lo cambia, pero aquella esperanza de regresar, por el placer de vivir, era
más importante que un sentimiento de terror a lo desconocido.
Mientras
los pensamientos se unían, la fuerza de los elementos, despertaron el valle de las provisiones, soplando desde las
entrañas de la tierra, un soplo de fuego, que al salir del abismo de los
cálculos, despertó los espíritus del cielo, para prepararse ante el
renacimiento de una civilización adormecida por los siglos, un descanso
provocado por las fuerzas del cosmos, porque todo tiene su tiempo y todo vuelve
a su punto de origen.
Después
del sonido y movimiento del Cuxliquel, una fuente de agua, desciende donde
salió el soplo de fuego, llegando al salón de lo señores, provocando un humo
verde, que olía a flor de cerezo, fragante y susurrante ante los señores, que
despertaron de su sueño profundo, movimiento sus cuerpos, observado
detenidamente su entorno.
Los
señores se levantaron de sus sillas de madera, unas sillas coloridas, lleno de
figuras de aves, serpientes e imágenes, hechas con alma, porque al levantarse
lo señores, las sillas se convirtieron en aves y serpientes, que rápidamente
desaparecieron por unos laberintos de piedras, para dejar libre a lo señores,
quienes rodeaban un caja de madera, de un metro cuadrado de ancho, de color
azul brillante, que parecía recién hecho, aunque llevaba milenios juntos con
los señores.
12
majestuosos señores cuidaban y protegían
aquella caja azul, un misterio su contenido, para los mismo señores, que
estaban cubiertos una espesa neblina blanca, que impedía ver sus rostro, pero
su presencia era poderosa, que sentías que el universo estaba en este mismo
lugar, de pronto el salón de expandió en cuatro puntos, dejando derramar una
gran cantidad de granos de maíz, en cada punto un color de maíz distinto,
llenando e iluminando aquel lugar, porque todo giraba alrededor de caja azul.
La
caja Azul empieza a gira en contra de las agujas de reloj, mientras que debajo
se habría un abismo profundo, que era llenado rápidamente por los granos de
maíz, que atrajo a los señores, quienes portaban una brazalete de plata, que
los unía con la caja azul, en un abrir y cerrar de ojos, se forman en 2 filas
de 6, dejando la caja en medio de ellos, la caja y los señores, no tocaban la
tierra, mientras la tierra empezó a moverse, ya que los señores y la caja,
estaban emergiendo a las superficie de la tierra.
Mientras
ascendían a la superficie, en la tierra la atmosfera se tornaba a un color
amarillento, que hacía un preparativo a la llegada de estos señores, quienes
estuvieron por milenios, debajo de la tierra, esperando el momento, para volver
a escribir las letras, con que se expande el Universo.
En
el valle de las provisiones, los campos florecieron, el agua corría por cada
centímetro de tierra, cruzando por el valle y retornando un forma de arcoíris,
un escenario increíble, las aves y los animales del bosque, se refugiaron en
las piedras del Q’aq’al Xikin, como observadores del nuevo porvenir, que
resurge con el nuevo tiempo, según lo había pronosticado el alma del hombre,
que un día todos volveremos donde empezamos todo.
Al
salir de la superficie los señores se organizaron para proteger la caja, ante
cualquier amenaza, porque sabían que llegaban a un tiempo distinto, en relación a su tiempo de descanso. Luego de
subir un Kilómetro después de la superficie, giraron para ver el entorno y la
atmosfera del lugar donde han llegado, descendieron sobre el Q’aq’al Xikin.
Sobre
el Q’aq’al Xikin, se pudo observar a los señores, que estaba vestido con hojas
de oro y plata, daba la impresión que era el color de su piel, sus ojos
oscuros, su cabeza cubierto por un lienzo multicolor, que llegaba esta su
cintura. En la cima de la montaña, colocaron la caja en un punto exacto que era
trazado por un rayo azul, que surgió del centro de la tierra, y descender hasta
los confines la tierra, daba la impresión, que se conectaba con un punto, más
allá de nuestra percepción humana. Mientras que los señores, arrodillados
observan aquel evento importante, que era unidad de la tierra con el cosmos.
Mientras
en toda la tierra, muchos buscan respuestas, por lo todo lo que había sucedido,
la gente estaba turbada sin comprender lo que había pasado, porque sus
razonamientos daban la impresión que había sucedido un evento natural, sin
embargo, el cielo dejaba caer una briza de esperanza, para aquellos que
buscaban una respuesta más para su vida.
En
una posición de meditación, uno de los señores hablo, en un idioma no comprendido,
quien daba la impresión que omitía ordenes, mientras que los demás, tomaban un
pergamino de oro, que estaba puesto en sus cintura, mientras la abrían una
iluminación cubría la montaña del Q’aq’al Xikin, con los pergaminos abiertos,
un remolino de colores descendía sobre la caja azul, que emitía una pantalla,
que desde cualquier ángulo se veía plana, donde emitía símbolos, que eran
códigos para abrir la caja. Ya que cada uno de los señores era parte de la llave
para abrir dicha caja.
En
un instante emotivo, aquel lugar, se convirtió en un valle dorado, por la
fuerte emisión de luz, que provenía del interior de la caja, escribiendo el
pecho de cada señor un símbolo, que en nuestro entendimiento era el nombre cada
persona, fueron marcados, Fixa’, Cixa’, Poxa’, Raxa´, Amxa´, Ecxa’, Unxa’,
Unbe’, Arbe’, Eqbe’, Bija’ y Baja’. Después de que fueron marcados, los señores
levantaron su mirada en el cielo, mientras la caja volvía en las entrañas de la
tierra, que momento más espectacular, que me recuerda que todos regresamos a
nuestro origen.
La
fuerte luz, a trajo la atención de las personas, que se encontraban cerca, los
satélites pudieron captar dicha emisión de luz, generando una alerta global,
enfocados en buscar una respuesta, a algo que es parte de nuestro ser, los
jefes de estado emitieron una comunicado para calmar la alarma global, por
dicho evento.
El
hombre común buscaba respuestas, para descifrar aquella misteriosa situación,
mientras los aldeanos corrían sobre sus barcos, a pesar de sus miedos internos,
no podían dejar que su curiosidad dominará sus emociones, para sorpresa de
todos, al llegar al punto de emisión de luz, nada había sucedido y el coloso
del volcán Cuxliquel, seguía emitiendo lava, haciendo creer que si había sido
un evento normal.
Sin
embargo, los 12 señores, estaban caminando por los arroyos de Chibatz, buscando
un lugar donde poder sentarse y discutir, la misión que tienen para este mundo,
sabiendo que es un mundo desconocido para ellos, a pesar de haber vivido hace
milenios de años en ella, pero ya nada era igual, todo era signo de un cambio
radical de los tiempos y que era importante intervenir o solamente observar,
para esperar el tiempo de su regreso.
Mientras
caminaban sobre aquellas rocas, los señores tuvieron la sensación de miedo,
porque un ruido desconocido para ellos, aumentaba para ellos, para nuestro
tiempo eran aviones de caza, que habían enviado por el pentágono, para
supervisar lo que había sucedió en dicho lugar, pero no pudieron detectar nada
fuera de lo normal, por lo tanto solo pasaron de largo, informando a sus bases
que no había nada extraño y que seguramente el erupción del volcán Cuxliquel,
había emitido dicha luz.
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