¡MW!
¡MW! Él, interpreta los tiempos con sus sentidos, aprendió a respirar los días a través de los vientos, duerme con la abuela luna y trabaja con el abuelo sol. La vuelta de la madre tierra finaliza e inicia de nuevo, se levanta, abrazado por la chamarra de lana, protegido por las paredes de adobe de tierra, sostenido por madera y cubierto por teja de barro, se arrodilla y da gracias, por el nuevo ciclo que comienza y pide perdón, porque sabe que habrá muerte por los caminos que se abrirán a la nueva vida. Se abriga, usa sus botas de campo, se coloca su sombrero, abre la puerta y deja entrar los abrazos del frio, que eriza su piel, mientras contempla el nuevo momento, sabe que es el tiempo, no sabe contar las horas con el tiempo del occidente, pero sabe escuchar los pincelazos del sol, que avanzan a cada instante. En un recibiendo de barro, toma un poco de agua reposado en un recipiente de piedra, junta un poco en sus manos y las lleva a su rostro, recibiendo las car...




